Celestún pide reforzar vigilancia ante pesca furtiva de pulpo maya; estiman unos 150 pescadores involucrados

Mientras miles de pescadores cuentan los días para que llegue el primero de agosto y puedan volver al mar de manera legal, en Celestún hay embarcaciones que salen durante la madrugada. Regresan con pulpo maya cuando la especie aún debería estar reproduciéndose. Estimaciones de las autoridades locales hablan de entre 100 y 150 personas dedicadas actualmente a la captura ilegal de esta especie. A ello se suman entre 20 y 30 bodegas de recepción, donde presuntamente se concentra parte del producto antes de salir del puerto.
single
Claudia Novelo.

Mientras miles de pescadores cuentan los días para que llegue el primero de agosto y puedan volver al mar de manera legal, en Celestún hay embarcaciones que salen durante la madrugada. Regresan con pulpo maya cuando la especie aún debería estar reproduciéndose. Estimaciones de las autoridades locales hablan de entre 100 y 150 personas dedicadas actualmente a la captura ilegal de esta especie. A ello se suman entre 20 y 30 bodegas de recepción, donde presuntamente se concentra parte del producto antes de salir del puerto.

"En un puerto pequeño no se puede esconder algo así", dijo Carlos Andrés Gómez Chuc, pescador y director de Pesca del Ayuntamiento de Celestún.

No se trata de rumores porque el funcionario afirma que saben nombres, embarcaciones, compradores y sitios donde presuntamente se almacena el pulpo capturado durante la veda.

"La misma gente comenta quién lo está haciendo. Sabemos incluso qué empresarios lo compran. Toda esa información ya se entregó a las autoridades competentes", aseguró.

La preocupación en esta temporada llegó a tal punto que el Ayuntamiento de Celestún envió oficios dirigidos a la Secretaría de Marina (Semar), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y al Gobierno de Yucatán para solicitar mayor vigilancia.

En el documento, las autoridades municipales advierten que "la temporada de pulpo es la esperanza de muchas familias" y hacen un llamado tanto a pescadores como a bodegas para detener la captura y comercialización ilegal del pulpo maya antes del inicio oficial de la temporada.

Untitled design (83).jpgEn Celestún, los pescadores detectaron aumento de pesca ilegal de pulpo maya. Foto: Gobierno de México.

Un problema que ya no pueden ocultar:

Para Carlos Gómez, la pesca furtiva dejó de ser un problema menor: "La pesca furtiva aquí en Celestún es como un cáncer", resumió. Las estimaciones que reciben en el Ayuntamiento indican entre 100 y 150 personas dedicadas actualmente a la captura ilegal del pulpo durante la veda, que lo distribuyen entre 20 y 30 bodegas.

"No genera solamente un problema para el recurso. Perjudica a la gente que trabaja legalmente. Si cuando llegue la temporada los furtivos ya hicieron su agosto, ¿qué le van a dejar al pescador que sí respetó la veda?", cuestionó.

A partir de las denuncias, comenzaron los operativos conjuntos entre distintas autoridades. En las últimas semanas se aseguraron embarcaciones con artes prohibidas, se decomisaron equipos y aumentó la presencia de vigilancia en la zona.

"Nosotros no vamos a quitar el dedo del renglón. Vamos a seguir cooperando con las dependencias oficiales para acabar con esta pesca ilegal", afirmó.

715995413_122211046616505895_7854785228742167422_n.jpgOficio entregado por el Ayuntamiento de Celestún.

Las denuncias hechas por pescadores coinciden con aseguramientos recientes realizados por autoridades federales.

Uno de los casos ocurrió el pasado 9 de mayo, cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Pública interceptaron una camioneta sobre la carretera Celestún-Mérida. En la parte trasera transportaba 28 bolsas con pulpo maya y ninguno de los ocupantes pudo acreditar la procedencia legal del producto.

Semanas después, la Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso de dos personas por delitos contra la biodiversidad. Los peritajes confirmaron que transportaban 461 kilogramos de pulpo maya capturado durante la veda.

 

El daño no termina cuando capturan al pulpo:

La captura ilegal durante la veda representa una amenaza para una especie que sólo habita en la península de Yucatán y cuya reproducción depende justamente de que esos meses permanezcan libres de pesca.

Pescadores y especialistas han documentado el uso de métodos prohibidos para extraer pulpos de las cuevas donde se refugian.

Uno de ellos consiste en perforar envases con cloro e introducir el químico dentro de las cavidades para obligar al animal a salir.

"Todo lo que habita en esa cueva muere con el cloro", explicó la investigadora Carmen Villegas, del Instituto Tecnológico de Chetumal.

Los pólipos de coral, estrellas de mar, cangrejos y otros organismos que utilizan esos refugios también resultan afectados. Los corales que reciben directamente el químico mueren prácticamente de inmediato y esos espacios dejan de funcionar como refugios para nuevas generaciones de pulpo.

Los propios pescadores consideran que la vigilancia debe extenderse a los centros de acopio, congeladoras, transportistas y compradores que mantienen activo el mercado durante la veda.

Untitled design (84).jpgLos pescadores piden que se atienda el problema de raíz. Foto: Claudia Novelo.

¿Para quién se cuida el pulpo?

Durante casi ocho meses, los habitantes del puerto sobreviven pescando otras especies, realizando trabajos temporales o buscando cualquier ingreso para esperar el inicio legal de la temporada.

Cuando finalmente llega agosto, cuentan que deben compartir el recurso con embarcaciones provenientes de otros municipios e incluso de otros estados, contratadas por grandes permisionarios que concentran decenas de permisos de pesca.

"Nosotros vivimos todo el año del mar. Hay seis meses buenos y seis meses malos. En los meses malos nos morimos de hambre tratando de salir adelante. Cuando abre la temporada llegan miles de pescadores de otros lados. Entonces uno termina preguntándose: ¿para quién estamos cuidando el pulpo?", reflexionó Josué Canul Reyes, pescador de Celestún.

Problemas de fondo:

Josué reconoce que la extracción ilegal existe. Sin embargo, considera que reducir el problema únicamente a quienes salen al mar deja fuera una parte importante de la historia.

"Hace un mes empezó a aparecer un poco de pulpo, pero la economía del puerto está por los suelos. Venimos de la marea roja, del mal tiempo, de semanas sin poder salir a pescar. La gente empieza a buscar la manera de mantener a sus familias", explicó.

Aclaró que no pretende justificar la ilegalidad, pero existe una diferencia entre el pescador que sale desesperado por conseguir ingresos y quienes realmente sostienen el mercado clandestino.

"Mientras haya quien compre el pulpo, siempre va a existir la pesca furtiva", comentó.

Según su experiencia, las inspecciones suelen concentrarse en las embarcaciones, mientras los grandes compradores continúan operando.

"El pescador no lo trae si no hay un comerciante que lo compre. Ahí está la raíz del problema".

Especialistas en Yucatán, consideran que la pesca furtiva no puede entenderse únicamente desde la ilegalidad de la captura, sino también desde las condiciones económicas que enfrentan las comunidades pesqueras y la red de compradores que mantiene activo el mercado durante la veda.

“El eslabón más débil de la cadena es siempre el pescador y a ese se señala, pero qué le lleva a involucrarse en la pesca furtiva. También qué pasa y quién investiga al comercializador que le compra ese pulpo. Nadie vigila tampoco esto. Entonces si vamos sumando estos elementos nos damos cuenta que la pesca ilegal o furtiva es un asunto de materia social. No es solamente un asunto pesquero”, describió el doctor Carlos Rosas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

 

 

 

Comentarios (0)

Notas relacionadas

Pulpo, el naufragio de las exportaciones por la pesca ilegal

Jessica Itzel Chan·Abril 7, 2025
Causanatura Media

A través del periodismo de investigación reafirmamos nuestro compromiso con el derecho humano a la información