Jóvenes, organizaciones ambientalistas y colectivas marcharon contra Petróleos Mexicanos (Pemex) para exigir la prohibición del fracking en México, una auditoría popular e integral de la deuda de la petrolera y la reparación de los daños ambientales en comunidades afectadas por la extracción de hidrocarburos.
La movilización partió de las oficinas de la Secretaría de Energía (Sener), realizó una parada simbólica en el Senado de la República y concluyó en la Torre Ejecutiva de Pemex, donde representantes de las organizaciones convocantes expusieron sus demandas y denunciaron los impactos del modelo energético basado en combustibles fósiles.

“Lo que tenemos que hacer es dejar ese adultismo o edadismo atrás y justamente empezar a unificarnos por una sola lucha que es la lucha por la madre tierra, porque es la madre de todas las luchas”, afirmó Sacnite Acosta Hernandez, Co-fundadora y co-líder de LEGAIA e integrante Deuda X el Clima, colectivas que participaron en la convocatoria.
Acosta explicó que las organizaciones buscan una prohibición total y legal de la fracturación hidráulica, técnica de extracción de hidrocarburos no convencionales que requiere grandes volúmenes de agua y utiliza sustancias químicas. También planteó la necesidad de auditar la deuda de Pemex para examinar sus efectos sobre los recursos destinados a sectores como salud, educación, medio ambiente y transición energética.
La activista señaló que otro de los reclamos es la reparación integral de los daños provocados por derrames, incendios y fugas, así como la vigilancia de los compromisos relacionados con las escuelas cercanas a la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco.

Durante la jornada, Karina, joven de Nuevo León que sigue de cerca la lucha de Noreste Sin Fracking, advirtió sobre los riesgos que la fracturación hidráulica representa para los cuerpos de agua y las comunidades de la cuenca de Burgos.
“Recordemos que en Nuevo León tuvimos una crisis hídrica tremenda y eso básicamente el fracking depende también no solo de estos pozos o de grandes extensiones, sino también puede vulnerar a grandes cuerpos de agua y a todos los territorios, todas las personas que dependen de ellos”, señaló.
Karina también cuestionó las emisiones contaminantes de la refinería de Cadereyta y pidió que la información sobre auditorías y requerimientos ambientales sea accesible para la ciudadanía. “Como ciudadanos no tenemos que poner una solicitud ante la plataforma nacional de transparencia, sino que estos sean documentos abiertos”, expresó.

Entre las organizaciones participantes estuvo el Laboratorio de Transpolíticas del Hábitat A.C. (Transhábitat), una colectiva que integra disidencias en la defensa del territorio y el acompañamiento de luchas ambientales.
Karina, integrante de la organización, vinculó esta labor con los derechos de las personas y las comunidades: “Como personas LGBT, como disidencias, personas y jóvenes, tenemos este deber de proteger la tierra y el territorio”. Durante una breve para Causa Natura, también cuestionó la falta de transparencia de Pemex respecto de sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Las agrupaciones participantes exigieron la publicación de la Estrategia Nacional de Transición Energética, la protección de las comunidades afectadas por la actividad petrolera y una política energética que priorice el agua, la salud y las energías renovables.
En la movilización participaron más de 25 organizaciones y colectivas, entre ellas la Alianza Mexicana contra el Fracking, Deuda por el Clima y Hackers por Nuestro Futuro y la Alianza Contra la Desigualdad México (conocida en inglés como Fight Inequality Alliance México) que se sumaron a las exigencias de justicia ambiental, transparencia y una transición energética justa.

Al finalizar la movilización, las colectivas realizaron una plantación simbólica frente a las instalaciones de Pemex como acto de protesta y defensa del territorio. La intervención incluyó especies nativas de la región, como chapulixtle, mezquite, tepozán, plántana y muicle.


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