Actos de represión y una Casa Jalisco rodeada de vallas, policías y antimotines, fue la respuesta de las autoridades a miles de personas de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) que el domingo 11 de octubre tomaron las calles para sumarse a la Mega Marcha por el Agua Limpia, en la que exigieron a funcionarios estatales y municipales acciones inmediatas para atender la crisis de agua contaminada que llega a cientos de hogares en la Ciudad.
Aunque el Gobernador del Estado, Pablo Lemus, habría declarado a estudiantes del ITESO el 8 de octubre que la concentración no sería reprimida, la realidad fue otra; con gases lacrimógenos, pipas de agua y agresiones físicas cuerpos policiales buscaron replegar la manifestación que hasta el corte de las 20:30 horas reportaba un saldo de 51 personas detenidas arbitrariamente, según informó el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC).
A través de una Acción Urgente la Red Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT) denunció las detenciones arbitrarias y los posibles actos de tortura y vejaciones cometidas en contra de las y los manifestantes. Señalaron con ello su preocupación ante el riesgo que esto representa para las mujeres que fueron detenidas. Exigieron al Gobierno de Jalisco una investigación inmediata y exhaustiva por las agresiones ejercidas en contra de periodistas durante los actos de represión policial, así como la identificación de las personas responsables materiales e intelectuales.

La marcha fue convocada luego del aumento en la última semana en los reportes ciudadanos que señalaban olores fétidos, sedimentos, coloración amarillenta y oscura en el suministro del vital líquido que llegaba a sus hogares por parte del Sistema Intermunicipal de Agua y Alcantarillado (SIAPA).
A la movilización se sumaron miles de ciudadanos de edades diversas que se congregaron desde las 11:00 horas en los alrededores de la Glorieta La Minerva; fue cerca de las 11:40 horas que partieron a la residencia oficial del Gobernador de Jalisco.
A su paso por Avenida López Mateos las y los asistentes gritaban consignas como “Señor, señora, no sea indiferente, usted también se baña con la caca de la gente”, “Lemus pendejo, el agua es un derecho”, “El pueblo consciente, se une al contingente”.


Algunos también alzaban sus cartulinas en las que se leían los mensajes: “¡Sin agua no hay vida!”, “El agua es un derecho, no un privilegio”, “Alerta sanitaria ya” y “El agua no se privatiza”, aludiendo a la construcción del acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara bajo un esquema de financiamiento CMRO (Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación), como anunció Lemus.
Entre marzo y junio de este año el IMDEC realizó muestreos en 90 colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco de Zúñiga. Concluyó que el agua que distribuye el SIAPA en la ZMG no cumple los estándares mínimos de seguridad para el consumo humano pues en ella hay presencia de plomo, mercurio, nitratos y nitritos —indicadores de contaminación fecal— por encima de los niveles que establece la NOM-127.

“Vengo para defender nuestros derechos esenciales, porque así no se puede vivir. No conozco a nadie que viva sin agua y el agua sucia no es agua para vivir (…) nos hemos enfermado del estómago, hay sedimentos en el agua, salen animalitos, es de muy mala calidad”, aseguró Sara, habitante de la colonia Circunvalación Belisario de Guadalajara, quien junto a su familia se sumó al reclamo.
Perla, otra de las manifestantes, también hizo evidente su enfado: “Me tiene muy cansada la situación en la que vivimos y tenía que hacer algo al respecto (…) Lemus no hace nada al respecto y el pueblo tenía que movilizarse (…) me da mucho gusto ver tanta gente que se unió, de tantas edades también diferentes, y ver que aquí estamos todos apoyando el bien común”, expuso por su parte Perla, otra de las manifestantes.

Poco después de mediodía las personas que encabezan el contingente de la marcha arribaron a Casa Jalisco. Al llegar se toparon con decenas de policías que, en un intento por cerrar el paso, hacían una cadena humana detrás de vallas que fueron colocadas a metros de la entrada principal del inmueble.
Pronto las y los asistentes encararon a los cuerpos policiales por impedir su libre tránsito y comenzaron a retirar las cercas; al mismo tiempo hubo quienes les gritaban consignas y les pedían solidarizarse con la movilización.

La respuesta por parte de las autoridades fue el repliegue de antimotines quienes cerca de las 13:10 horas comenzaron a lanzar gas lacrimógeno y chorros de agua al contingente, obligando a las y los manifestantes a dispersarse y resguardarse en espacios cercanos.
“Lemus represor”, “Queremos agua, no represión”, “El agua limpia no se desperdicia” fueron las consignas que corearon las y los manifestantes tras las agresiones.
“Vengo aquí porque, como a muchos, mi vivienda ha sido afectada con agua de olor horrible (…) la marcha ha sido muy pacífica, es solo en este punto específico (Casa Jalisco) donde ya los mismos granaderos están empezando a incitar la violencia, pero todo el recorrido ha sido muy tranquilo”, señaló Renata, manifestante que fue replegada por el gas lacrimógeno.
La represión por parte de las autoridades se prolongó hasta las 14:30 horas, lapso en el que también se registraron las detenciones arbitrarias. Miembros del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) señalaron que las personas retenidas fueron llevadas a Casa Jalisco, algunas con heridas que no habían sido atendidas por personal médico.

Por su parte la CEDHJ señaló que cinco de las personas presentaron una queja en contra de elementos de la Policía Estatal por presuntos actos de abuso de autoridad. Este organismo también informó que abrió el acta de investigación 41 mediante la cual se dará seguimiento a los hechos ocurridos.
Tras la manifestación organizaciones de derechos humanos y agrupaciones ciudadanas hicieron un llamado urgente a garantizar la integridad física de las personas detenidas y a transparentar las acciones inmediatas para resolver una emergencia sanitaria por la falta de agua limpia.
Alrededor de las 9:30 pm se informó sobre la liberación de algunas personas manifestantes, entre ellas le defensore Verónica Correa y la artista Alejandra Rivas, quienes narraron a través de una transmisión en vivo las agresiones que sufrieron durante sus detenciones.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), la Red contra las Desapariciones Forzadas y demás organizaciones, personas defensoras de derechos humanos en Jalisco y México permanecen vigilantes, acompañando los procesos jurídicos de las personas que permanecen detenidas y de quienes ya fueron liberadas.
Esta nota fue publicada originalmente por ZonaDocs: “Queremos agua, no represión”: marcha por agua limpia en la ZMG termina con 51 detenciones arbitrarias




Comentarios (0)