
Mientras miles de pescadores cuentan los días para que llegue el primero de agosto y puedan volver al mar de manera legal, en Celestún hay embarcaciones que salen durante la madrugada. Regresan con pulpo maya cuando la especie aún debería estar reproduciéndose. Estimaciones de las autoridades locales hablan de entre 100 y 150 personas dedicadas actualmente a la captura ilegal de esta especie. A ello se suman entre 20 y 30 bodegas de recepción, donde presuntamente se concentra parte del producto antes de salir del puerto.
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